Vida de Carlomagno

[Einhardi Vita Karoli Magni]
Año: 
832
Género: 
Público: 
Editorial: 
Alianza Editorial. Ed. Alejandra de Riquer
Ciudad: 
Madrid
Año de publicación: 
2019
Páginas: 
128
Valoración moral: 
Género: Pensamiento
Sin inconvenientes.
Requiere conocimientos generales en la materia.
Lectores con formación específica en el tema.
Presenta errores doctrinales de cierta entidad.
El planteamiento general o sus tesis centrales son ambiguos o se oponen a las enseñanzas de la Iglesia.
La obra es incompatible con la doctrina católica.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

Eginhardo (ca. 770-840) fue un importante y apreciado funcionario de la corte de Carlomagno y Ludovico Pio, hijo del anterior. La Vita Karoli fue compuesta en latín durante el reinado de este último. En el prefacio de la obra Eginhardo expone con claridad la finalidad que persigue: escribir un relato que mantenga vivo el recuerdo “del más eminente, del mayor rey de esta época y de sus insignes actos”; un soberano al que describe como un dechado de múltiples virtudes que van siendo repetidamente mencionadas a lo largo de toda la obra: su habilidad militar, su acertada intuición política y diplomática, su profunda fe, su admirable devoción cristiana, su amor por la cultura, su generosidad y magnanimidad junto con una inigualable tolerancia. El autor no oculta su agradecimiento por Carlomagno y el afecto que profesaba al rey de los francos –su protector-, con quien, confiesa con orgullo, llegó a trabar lazos de amistad. Al mismo tiempo, subraya su condición de testigo ocular de los hechos que narra, como garantía de veracidad; y también la conciencia que tuvo siempre de la trascendencia histórica de los hechos vividos. La obra está llena de anécdotas y observaciones de gran interés que conforman un retrato acabado y veraz de Carlomagno. A lo largo del texto Eginhardo nunca utiliza el apelativo imperator para referirse al protagonista, sino rex; ¿el motivo?: en la coronación imperial del año 800 hubo algo en la actitud del papa León III que disgustó al rey de los francos.

Autor: Andrés Fernández Suárez, España, 2020