
En castellano, esta obra del conocido existencialista ateo reune dos ensayos breves, coincidentes solo por centrarse en Venecia. El segundo es una joya literaria, con vigor descriptivo y sin inconvenientes de relieve. El primero, en cambio, merece alguna consideración más, pues dentro de sus respetables opiniones artísticas asoma su crítica al cristianismo. Fue publicado por primera vez en la revista Les Temps Modernes, n. 141, 1957, como "fragmento de una obra en preparación".
La tesis estética de Sartre estriba en que Jacopo Robusti (por sobrenombre el Tintoretto), al contrario que Tiziano, pintó la decadencia de Venecia y esto no gustó a los venecianos. Por eso, injustamente, le pusieron innumerables dificultades a su labor desmitificadora de la hegemonía de la ciudad. El estilo y la forma de argumentar de Sartre, sea en lo cultural o en lo ideológico, no admite réplica: a veces de forma enrevesada, críptica, otras de forma palmaria, sus párrafos son contundentes, altivos. Y esto, al lector no avisado, puede moverle a una aquiescencia que no merece. Hay párrafos irreverentes contra la religión cristiana.
F.J. (España, 2015)