
Ensayo que escribe Peter Handke en defensa de la posición de Serbia en la reciente guerra de los Balcanes, por el que ha recibido muchas críticas. El texto está dividido en dos partes: en la primera intenta hacernos ver que en la guerra de los Balcanes cada uno de los países contendientes ha tenido víctimas y verdugos; en su opinión, han faltado bastantes matices en los juicios y conocimiento real de la situación de esos países por parte de la prensa internacional. Es verdad que Peter Handke simpatiza con Serbia, pero tampoco es ciego ante la barbarie cometida por algunos militares y políticos serbios, a la vez que se esfuerza por darle voz a muchos otros serbios no culpables que se sienten acusados injustamente por la comunidad internacional.
La segunda parte es un relato de un viaje por Serbia con dos amigos en el que destacan la belleza de las descripciones de paisajes y lugares y su gran capacidad para darnos a conocer a las personas con breves apuntes. El libro se lee bien y con interés, porque está muy bien escrito. Además, se trata de un tema relevante para la historia contemporánea europea.