
El autor (Lima, 1939-2026) se proyecta en Julius, el protagonista de una novela memorable, fundamental en la literatura de la segunda mitad del siglo XX. Como Alfredo Bryce Echenique, Julius había nacido en el Perú de la arquitectura parisina, en el distrito de Magdalena, un mundo de ayer que es evocado obsesivamente. La madre proustiana, el padre banquero, los colegios privados, los palacetes, los criados, el country club, la nostalgia por Europa...
Los ritos de esa burguesía/aristocracia limeña aparecen como el objeto de análisis en una estructura narrativa original e inteligente. La corrupción está generalizada, al igual que la hipocresía y la apariencia. Un mirar desde fuera a su gente, una ironía sostenida, marcan el ritmo de una escritura que no deja espacio a la inocencia.