
Primera novela de esta famosa autora británica de thriller psicológicos, nacida en Bristol (donde suele ambientar su obra) en 1976. Antes de dedicarse a la escritura trabajó 12 años en la policía británica y esa experiencia enriquece mucho las tramas que desarrolla. En este caso, el problema con el que se enfrenta es el maltrato a la mujer. Para ello urde una compleja narración en la que se cruzan varias historias: la situación familiar del policía responsable de la investigación, los padres de la sospechosa, el marido de la sospechosa, la nueva vida de esta... A Mackintosh siempre le interesa indagar en los personajes, en su psicología, en sus problemas de pareja, también en la atracción y fantasías sexuales. Lo hace para perfilar, no para recrearse en esos comportamientos. Ese maltrato, con su violencia plural, produce una persona desequilibrada, que sin embargo reconoce el don de la vida en su hijo perdido, añora la fidelidad, reclama la justicia. Una obra dura que ayuda a madurar, y que ha creado un numeroso grupo de seguidores de la autora.