
«El planeta selvático de Haruun Kal, planeta natal del legendario Maestro Jedi Mace Windu, se ha convertido en un campo de batalla en medio de las crecientes hostilidades entre la República y el movimiento separatista renegado. El Consejo Jedi ha enviado a Depa Billaba, antigua padawan de Mace y compañera del Consejo, a Haruun Kal para entrenar a las tribus locales como fuerza de resistencia guerrillera. Pero ahora los separatistas se han retirado, y Depa no ha regresado. La única pista de su desaparición es una críptica grabación dejada en el lugar de una brutal masacre: una grabación que insinúa locura, asesinato y la oscuridad de la selva... una grabación con la propia voz de Depa.
Mace Windu entrenó a Depa. Solo él puede encontrarla. Solo él puede descubrir qué la ha cambiado. Solo él puede detenerla. Dejará atrás la República a la que sirve, la civilización en la que cree, todo menos su pasión por la paz y su devoción por su antigua padawan. Y aprenderá el terrible precio que se debe pagar cuando los guardianes de la paz se ven obligados a declarar la guerra...»
Esta novela de Star Wars se sitúa justo después de la batalla de Geonosis, algunos meses después del inicio de las Guerras Clon (después del Episodio II: El ataque de los clones).
Desde el punto de vista moral, es bastante compleja. Mete al protagonista en medio de una guerra salvaje, en un planeta selvático, con barbaridades cometidas por ambos bandos. Puede llegar a confundir un poco al lector.
Ritmo rápido, mucha acción, con bastante violencia —mucha—, con sangre. Recalco que hay verdaderas atrocidades que pueden generar bastante repulsión.
Es más bien una novela para adultos, no para niños.
Es el sinsentido de la guerra. Y prácticamente no hay clones, ni tampoco droides. Son humanos contra humanos, llevados por un profundo odio mutuo a una guerra civil.