Soy la hija de Rembrandt

[I am the Rembrandt's daugther]
Año: 
2007
Género: 
Público: 
Editorial: 
Editex
Año de publicación: 
2008
Páginas: 
264
Valoración moral: 
Género: Literatura
Sin inconvenientes.
Algunos inconvenientes morales.
Presenta pasajes de cierta entidad contrarios a la fe o la moral.
Presenta pasajes escabrosos o un fondo ideológico general que puede confundir a personas con una escasa formación cristiana.
Abundan los pasajes escabrosos o un fondo ideológico contrario o extraño a los valores cristianos.
Por sus contenidos explícitos, la obra contraría la fe o la moral de la Iglesia Católica o el cristianismo en general.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

Se trata de una obra de ficción histórica centrada en Cornelia Van Rijn, la hija ilegítima de Rembrandt. Basada en hechos reales y en dos de los famosos cuadros de Rembrandt, la novela explora la relación entre Cornelia y su padre, un hombre que cae en desgracia y locura durante los años dorados de Ámsterdam en el siglo XVII. A través de sus ojos, el lector es testigo de la vida familiar de los Van Rijn, el sufrimiento de Cornelia y su deseo de escapar de los secretos familiares, mientras se introduce en el mundo artístico del maestro, quien le niega a su hija la oportunidad de ser pintora debido a las restricciones de la época.

La novela se destaca por su profunda investigación histórica y su descripción vívida del arte de Rembrandt, convirtiéndola en una obra interesante tanto para los amantes de la historia como para los del arte.

Merece la pena leer esta novela por su hábil uso del lenguaje y la profundidad de su temática, así como por las descripciones esclarecedoras de los detalles de época. La narración está bien equilibrada, ya que el autor estructura la historia alternando capítulos entre el pasado y el presente, lo que enriquece la trama y permite al lector sumergirse en la complejidad emocional y artística de los personajes. Plantea de modo realista y positivo el mundo interior de personas que, sí, son adolescentes; pero que descubren y conocen la diferencia entre bien y mal. Puede gustar a un público juvenil.