Santa Teresita. Vida de Teresa de Lisieux, Doctora de la Iglesia

[Le petite Sainte Thérèse]
Año: 
1998
Género: 
Público: 
Editorial: 
Palabra
Ciudad: 
Madrid
Año de publicación: 
1998
Páginas: 
197
Valoración moral: 
Género: Pensamiento
Sin inconvenientes.
Requiere conocimientos generales en la materia.
Lectores con formación específica en el tema.
Presenta errores doctrinales de cierta entidad.
El planteamiento general o sus tesis centrales son ambiguos o se oponen a las enseñanzas de la Iglesia.
La obra es incompatible con la doctrina católica.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

Es una biografía que presenta a Teresa de Martín de modo muy humano, realista y atractivo. Está escrita con un estilo vivo, con la fe y vibración propias de un autor converso que narra con detalle la vida y misión de la santa y hace valiosas consideraciones personales que interpelan y hieren al lector. Consta de tres grandes capítulos: infancia, el vuelo y las cimas; abarca desde el nacimiento hasta su muerte a los 24 años de edad en el Carmelo de Lisieux. El libro muestra el temperamento, defectos y virtudes de Teresa y su lucha por amar a Dios. Tenía una inteligencia lúcida desde niña que la lleva a hacer reflexiones hondísimas por lo que Van Der Meersch se refiere a ella como a la pequeña filósofa. De corazón muy sensible, aprehensivo, deseoso de ternura; de carácter voluntarioso. Sueña con ser santa y después de vencer los primeros obstáculos ingresa como carmelita descalza a los 15 años. 

Buscaba la verdad, y el conocimiento de la verdad sobre sí misma le dio la humildad y la caridad, que fueron la fórmula de su vida y santidad. Practica el camino de la infancia espiritual; reconoce la propia miseria y se abandona en el amor de Dios; desarrolla las virtudes a través de las cosas pequeñas, de pasar inadvertida, del sufrimiento silencioso. Logra un gran dominio de sí con la ayuda de la gracia y su correspondencia heroica. Su existencia en el claustro estuvo centrada en el amor a las demás: sonreír, obedecer, callar. Se muestra su prudencia, grandeza de corazón y generosidad sin límites. 

Santa Teresita no era una mujer dulzona, sino vehemente, apasionada, que se estremecía de angustia y terror y ejercitaba la paciencia continuamente. Como era una niña notablemente dotada confiaba excesivamente en sí misma y era obstinada hasta la testarudez; entra en el convento con el propósito de realizar prodigios de ascetismo hasta que muy pronto, casi inmediatamente, confiesa su total impotencia; desde el principio se ve afectada por la enfermedad y la fragilidad físicas. Son significativos los episodios en los que se describe una cierta corrupción que existía en ese convento, el orgullo y afán de poder de la Madre Superiora que le trajeron consigo hostilidades e incomprensiones, y las reacciones humanas y sobrenaturales de Teresa. 

Esta lectura puede ayudar al conocimiento propio, a penetrar en los recovecos del corazón humano, a descubrir las intenciones más hondas, pues santa Teresita tenía una especial clarividencia y percepción psicológica del mundo interior. Puede facilitar el profundizar en caminos de infancia espiritual, de humildad, de abandono, amor de Dios y caridad con los demás.  

Autor: Marcela Navarro Hernández, México
Fecha de actualización: Jun 2022