
Es una biografía que presenta a Teresa de Martín de modo muy humano, realista y atractivo. Está escrita con un estilo vivo, con la fe y vibración propias de un autor converso que narra con detalle la vida y misión de la santa y hace valiosas consideraciones personales que interpelan y hieren al lector. Consta de tres grandes capítulos: infancia, el vuelo y las cimas; abarca desde el nacimiento hasta su muerte a los 24 años de edad en el Carmelo de Lisieux. El libro muestra el temperamento, defectos y virtudes de Teresa y su lucha por amar a Dios. Tenía una inteligencia lúcida desde niña que la lleva a hacer reflexiones hondísimas por lo que Van Der Meersch se refiere a ella como a la pequeña filósofa. De corazón muy sensible, aprehensivo, deseoso de ternura; de carácter voluntarioso. Sueña con ser santa y después de vencer los primeros obstáculos ingresa como carmelita descalza a los 15 años.
Buscaba la verdad, y el conocimiento de la verdad sobre sí misma le dio la humildad y la caridad, que fueron la fórmula de su vida y santidad. Practica el camino de la infancia espiritual; reconoce la propia miseria y se abandona en el amor de Dios; desarrolla las virtudes a través de las cosas pequeñas, de pasar inadvertida, del sufrimiento silencioso. Logra un gran dominio de sí con la ayuda de la gracia y su correspondencia heroica. Su existencia en el claustro estuvo centrada en el amor a las demás: sonreír, obedecer, callar. Se muestra su prudencia, grandeza de corazón y generosidad sin límites.
Santa Teresita no era una mujer dulzona, sino vehemente, apasionada, que se estremecía de angustia y terror y ejercitaba la paciencia continuamente. Como era una niña notablemente dotada confiaba excesivamente en sí misma y era obstinada hasta la testarudez; entra en el convento con el propósito de realizar prodigios de ascetismo hasta que muy pronto, casi inmediatamente, confiesa su total impotencia; desde el principio se ve afectada por la enfermedad y la fragilidad físicas. Son significativos los episodios en los que se describe una cierta corrupción que existía en ese convento, el orgullo y afán de poder de la Madre Superiora que le trajeron consigo hostilidades e incomprensiones, y las reacciones humanas y sobrenaturales de Teresa.
Esta lectura puede ayudar al conocimiento propio, a penetrar en los recovecos del corazón humano, a descubrir las intenciones más hondas, pues santa Teresita tenía una especial clarividencia y percepción psicológica del mundo interior. Puede facilitar el profundizar en caminos de infancia espiritual, de humildad, de abandono, amor de Dios y caridad con los demás.