
Libro escrito desde la experiencia de estudios de salud pública.
El autor trabaja en un equipo que lleva años dedicado a esta tarea y en contacto con investigadores de reconocido prestigio. La primera parte, y más amplia, la dedica a la obesidad, la alimentación y las dietas recomendables o perniciosas. También trata la influencia de factores externos en la creación de opinión pública y, no por ello menos importante, en tener un estilo de vida saludable.
La obesidad es un rasgo que crece de modo desmesurado y guarda relación con una vida sedentaria y una alimentación poco idónea. El autor incide en la conveniencia de la dieta mediterránea y explica los motivos. Una alimentación con mucho pan blanco y azúcar, por ejemplo en bollería o refrescos, está en el origen de algunos problemas actuales de salud. Los frutos secos, la fruta y la verdura son componentes que debieran formar parte de la dieta diaria.
Hacer ejercicio adecuado a la edad y circunstancias es parte de un estilo de vida recomendable. Hay cierta propensión genética, pero más importante y asequible es incidir en el estilo de vida.
Aborda otros temas importantes como el tabaquismo, el sueño y algunas tareas de prevención que no aportan valor y pueden causar problemas. Es un libro de investigación; no es alarmista, pero sí contundente en áreas que afectan a millones de personas.
No es ser un maniático de la alimentación conocer argumentos verificados y ver qué le sirve a cada uno para mejorar la salud propia y quizá ajena.