
Thomas Mann (1875-1955) escribió varios opúsculos de carácter autobiográfico; el presente es uno de ellos. Fue redactado en 1929 con motivo de la concesión del Premio Nobel y ofrece un primer balance de su itinerario vital, deteniéndose en su formación como escritor. Entendemos así el peso autobiográfico de su producción, el interés por los ensayos, el perfeccionismo que esconden sus novelas. Nos muestra su carácter individualista y solitario, los dramas familiares, su pasión por Nietzsche y Schopenhauer, sus gustos artísticos, lo que encontraba en la liturgia católica y sus conversaciones con pastores protestantes...
Los lectores de Mann, y los escritores en general, disfrutarán mucho con su lectura, además de encontrar en estas páginas una lección provechosa.