
La ensayista y narradora norteamericana Siri Hustvedt (Minnesota, 1955) escribe en esta especie de autobiografía novelada la historia de su iniciación literaria. Desde Minnesota, en pleno ambiente rural, se traslada a la creativa y cautivadora Nueva York. Con sus 28 años desea intentar escribir una novela. Un día la sexagenaria narradora, al poner orden en el departamento de su madre, encuentra un diario que creía perdido, y que había escrito hace unos cuarenta años. La escritora rememora aquella época de la seductora y guapa escritora joven que fue, su gran pasión por la lectura, por la diversión y por el sexo. Lo que busca la autora es comparar su yo anterior con el actual, seguir la pista de sus amistades, las abundantes y breves relaciones amorosas, etc.
El libro se mueve entre la novela y el ensayo, por lo que es relativamente complejo y erudito. Hay apuntes de física, antropología, lógica matemática, filosofía contemporánea, e incluso algunas páginas dedicadas a la brujería. Mezcla la ficción con la realidad, el pasado con el presente y hay algo de metaliteratura. La trama resulta bastante embarullada, con demasiados nombres. Hay unas cuantas escenas eróticas explícitas y frecuentes apuntes obscenos a lo largo de la narración.