
Exhortación Apostólica sobre la Reconciliación y la Penitencia en la misión de la Iglesia de hoy. Promulgada por el Papa Juan Pablo II el 2 de diciembre de 1984.
Este documento surge como resultado de la Sexta Asamblea General del Sínodo de los Obispos celebrada en 1983. En él, el Papa presenta a Jesucristo como el Reconciliador de un mundo fragmentado, enfatizando la necesidad de que la Iglesia promueva la unidad y la paz en una sociedad marcada por divisiones y conflictos.
Reconciliatio et Paenitentia ha tenido una influencia significativa en la comprensión y práctica de la reconciliación y la penitencia dentro de la Iglesia Católica. El documento invita a los fieles a una renovación espiritual profunda, promoviendo la unidad y la sanación en un mundo marcado por divisiones. Además, aborda la necesidad de reconocer y enfrentar tanto el pecado personal como el estructural, llamando a una transformación integral que abarque tanto al individuo como a la sociedad en su conjunto.