Quemar libros

[Burning Books]
Año: 
2021
Género: 
Público: 
Tags: 
Editorial: 
Crítica
Ciudad: 
Barcelona
Año de publicación: 
2021
Páginas: 
368
Valoración moral: 
Género: Pensamiento
Sin inconvenientes.
Requiere conocimientos generales en la materia.
Lectores con formación específica en el tema.
Presenta errores doctrinales de cierta entidad.
El planteamiento general o sus tesis centrales son ambiguos o se oponen a las enseñanzas de la Iglesia.
La obra es incompatible con la doctrina católica.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

Tomando como punto de partida la quema de libros "no alemanes" y judíos, en 1933, que ya daba una idea bastante inequívoca de las intenciones de los nazis. "Quemar libros" nos sumerge en un apasionante viaje de 3000 años, a través de la destrucción, voluntaria o desidiosa, del conocimiento y la lucha por preservarlo.

Richard Ovenden, Director de la mundialmente conocida Bodleian Library de Oxford, nos cuenta cómo los ataques a las Bibliotecas han sido una constante histórica desde la antigüedad, si bien han tenido más virulencia, frecuencia e intensidad en la Edad Moderna. Traza un análisis completo, a través de la historia, de lo realmente sucedido en la Biblioteca de Alejandría, pasando por la quema de libros en la Reforma y Contrarreforma y por los tweets borrados, hasta llegar a la actualidad.

El final del libro puede resultar particularmente interesante, tanto por la información que transmite acerca del almacenamiento en la era digital, como por las reflexiones que hace entorno a ello y a la necesidad del almacenamiento físico de lo que va construyendo la historia de la Humanidad.

Si el autor es bien conocido y reconocido en el mundo bibliófilo, no lo son otros personajes que él mismo se encarga de "rescatar": arqueólogos (famosos u olvidados, profesionales o autodidactas), aventureros que rescatan tablillas, poetas, activistas, mecenas...Y por supuesto los bibliotecarios que, con su trabajo en un camino de heroica discreción, conservan y rescatan el conocimiento.

Autor: Rosa Rius, España
Fecha de actualización: Mar 2024