La espera

Schweizer convierte una experiencia aparentemente insignificante —esperar— en una ocasión para pensar qué significa realmente vivir en el tiempo. Frente a una sociedad que valora la rapidez, la productividad y la satisfacción inmediata, el autor se detiene en ese tiempo aparentemente «perdido» en el que no podemos hacer que las cosas sucedan cuando queremos.
Desde una perspectiva fenomenológica y recurriendo también a la literatura y al arte, muestra que la espera no es simplemente ausencia de actividad, sino una forma particular de experimentar la duración: puede contener esperanza, deseo, aburrimiento, resignación, incertidumbre e incluso una inesperada posibilidad de atención.
La aportación más interesante está precisamente en obligarnos a mirar de otra manera algo que normalmente queremos eliminar de nuestra vida. El libro tiene además el mérito de recuperar el valor de la lentitud y de la experiencia interior frente a la obsesión contemporánea por la inmediatez. Estudia la espera como «tiempo experimentado» y no como mera cantidad cronológica.
Su principal limitación es que no ofrece una teoría sistemática de la espera: avanza mediante reflexiones, imágenes literarias y ejemplos, por lo que puede resultar algo fragmentario para quien espere una argumentación filosófica rigurosa.
Aun así, es un ensayo original, sensible e inteligente, que deja una pregunta importante: ¿qué hacemos con nuestra vida cuando no podemos hacer nada para acelerar aquello que esperamos?
