Un minuto para la medianoche

David Baldacci ha publicado más de cuarenta novelas de acción, en varias series. Esta es la sexta obra con Amos Decker como personaje principal. En un rincón perdido de Dakota del Norte, llamado London, en una zona donde la extracción de petróleo mediante fracturación hidráulica es una gran fuente de riqueza, un cazador descubre el cuerpo de una joven, Irene Cramer, en una zona despoblada. El agente del FBI Decker y su colaboradora Alex Jamison son enviados para resolver el asesinato.
Irene trabajaba como profesora en el pueblo de una secta bautista, que permanece al margen de la sociedad y tiene altos estándares de conducta. Descubren que Irene llevaba una doble vida, pero es imposible reconstruir su pasado. En London, la riqueza petrolera da lugar a luchas entre familias adineradas. También hay una base militar con una instalación de radar de alerta temprana, que ha caído en desuso. Una empresa civil gestiona el complejo, envuelto en secreto militar.
Hay más muertes y suicidios mientras Decker y Jamison se enfrentan a una situación cada vez más enredada. Aparecen personajes de otras historias del autor, incluidos los agentes especiales Will Roby y Jessica Reel, así como Big Blue. El hijo de uno de los magnates de London es homosexual; su padre lo desprecia y él se suicida. Hay una lesbiana con pareja. El autor adopta una postura “políticamente correcta” sobre la homosexualidad, sin juicios morales. El lenguaje es limpio, sin escenarios o descripciones indecentes.
