Advertencia razonable

Jack McEvoy es el protagonista y narra el libro en primera persona salvo en dos capítulos. Es un periodista de investigación de Los Ángeles para el servicio de noticias de vigilancia del consumidor Fair Warning que existe en la realidad. Decide descubrir a una asesino psicópata pues la policía no lo ha detectado y ha estado cazando mujeres, utilizando datos genéticos compartidos por las propias víctimas. Descubre los rincones más oscuros de la internet y con la ayuda de Raquel Wallin, ex agente del FBI se apresura a encontrar y proteger la última fuente que puede llevarlo a su presa. ¿Lo logrará?
Es una novela de intriga criminal muy actual. El estilo es ágil, el suspenso continuo, engancha al lector de inicio a fin, es entretenido, adictivo. Algunos de los temas tratados son sórdidos y duros como el movimiento incel misógino o los peligros del tráfico de datos de secuencias de ADN por una industria que no tiene supervisión ni regulaciones gubernamentales.
En general se centra más en hechos e investigaciones que en situaciones macabras aunque tiene una escena corta de sexo explícito y algunas menciones molestas cuando habla de las violaciones del asesino en serie.
