MANIAC

Benjamin Labatut nació en Rotterdan, Paises Bajos, en 1980. Pasó su infancia en La Haya y, a los catorce años, se estableció en Santiago de Chile.
MANIAC es un libro interesante sobre el asombroso avance de algunas ciencias, a lo largo del siglo XX, revelando, al mismo tiempo, el lado más humano de algunos científicos, atormentados, a veces, por sus propios descubrimientos. En general, no parece dirigida al gran público, pero, puede agradar a los lectores con cierta formación cultural y con interés por los temas que abordan las ciencias en los últimos tiempos. El ambiente que describe el autor es, en el fondo, materialista, en el cual el único sentido de la vida lo ofrecerían las ciencias, las matemáticas y la técnica. Está bien escrita y la narración (con abundantes personajes) resulta ágil y atractiva. Describe el mundillo en el que han vivido, o sobrevivido, algunos genios científicos. El libro está basado en hechos reales, y no hay por qué dejarse impresionar por los títulos, algo sensacionalistas, de las tres partes que lo componen: Paul o el descubrimiento de lo irracional; John o los delirios de la razón; Lee o los delirios de la inteligencia artificial.
La narración comienza, de modo impactante, con la historia novelada de Paul Ehrenfest, uno de los físicos teóricos más importantes de principios del siglo XX. Criticó duramente la idea de Einstein, de que la incertidumbre no tenía cabida en la ciencia. En 1933, acabó con la vida de su hijo de catorce años y con síndrome de Down. Después se suicidó. Paul tuvo una vida atormentada y parece que no acabó de asimilar los avances de la física y de las matemáticas. Todo ello coincidió, además, con el surgimiento del nazismo, y llegó a pensar que el mundo estaba cayendo en la irracionalidad, con todos sus múltiples peligros.
De todas formas, el personaje central del volumen es el gran matemático Von Neumann que, como se indica en la contraportada, "sentó las bases matemáticas de la mecánica cuántica, ayudó a diseñar las bombas nucleares, desarrolló la teoría de los juegos, y creó en primer computador moderno. Al final de su vida, ya convertido en un engranaje clave del complejo industrial-militar, dio rienda suelta a su impulso creativo, que lo llevó a contemplar ideas que podrían amenazar la primacía de nuestra especie". Durante bastantes años, intentó axiomatizar toda la matemática, proyecto que abandonó tras el encuentro con el también genio matemático Gödel. Neumann dirigió su interés, entonces, hacia otras áreas de investigación. Poco a poco, se iría instalando en él la locura.
MANIAC, en su tercera y última parte, culmina con la trepidante batalla entre un hombre y una máquina: Lee Sedol, gran maestro de Go, desafía a todo un programa de inteligencia artificial.
Esta obra se podría recomendar al público ya indicado, teniendo en cuenta que, como es lógico, los grandes descubrimientos científicos no son algo irracional; que no toda la realidad se puede explicar y axiomatizar matemáticamente; que las máquinas son materiales y, por tanto, no pueden llegar a tener vida propia; ni a pensar, como algo que es propio de la inteligencia humana, ...
Se incluye algún apunte sensual sin más trascendencia, y una afirmación errónea sobre la religión; efectivamente, la religión no es una especie de superstición.
