El rey malvado

Segundo libro de la trilogía Los habitantes del aire
Tras los hechos narrados en el primer libro, El Príncipe Cruel, Cardan ha sido elevado al trono y Jude es su senescal. Tiene poder sobre el rey durante al menos un año, y es de hecho quien manda en Fairieland, aunque el astuto rey, con la ayuda de su amigo Locke, intenta hacerle la vida imposible y humillarla siempre que puede. Mientras se prepara la boda de Locke y Taryn (la hermana gemela de Jude), la senescal tiene que lidiar con los mil problemas de la corte, las alianzas traicioneras de otros reinos feéricos, y la cada vez mayor atracción que siente por el rey.
Sigue siendo una novela muy entretenida, pero con toques sensuales, y una leve escena sexual explícita. Los seres feéricos no tienen sentido del pudor, y no les importa el sexo de sus amantes. No hay escenas desagradables, pero sí un fondo que se debe dejar claro. Es todo ello un asunto marginal en la novela, pero al tratarse de libros pensados para jóvenes conviene dejar claros esos inconvenientes.
