El imperio de los dragones
En el siglo III, unos soldados romanos son hechos prisioneros y atraviesan todo tipo de vicisitudes hasta acabar llegando a China, donde lucharán a favor de un pretendiente al trono innoblemente separado de éste.
Desde el punto de vista moral, la novela es bastante limpia (hay una pequeña alusión a un comportamiento inmoral, sin detalles); de vez en cuando aparecen referencias filosóficas de corte oriental, en un contexto de ficción (p.ej. la tranmisión de energía con la mente). Entre los personajes, el cristianismo es prácticamente desconocido, lo que propicia que en un par de ocasiones se intercambien dos o tres frases acerca de en qué consistirá esa "nueva" religión. Este tipo de intercambios se reducen a señalar que el cristianismo consiste en perdonar a los enemigos, y que su Dios promete un paraíso tras la muerte... Porque, en el fondo, este mundo no lo pueden cambiar ni siquiera los "nuevos" dioses.
G.B. (2009)
