El hombre terminal
A mediados del siglo XX se desarrollaron una serie de experimentos de estimulación eléctrica cerebral por medio de cirugía estereotáxica, conducentes a observar la localización de áreas cerebrales responsables de emociones y reacciones afectivas. En los años sesenta se comenzó a usar las técnicas de estimulación o destrucción cerebral para el tratamiento de algunas enfermedades, particularmente los síndromes extrapiramidales y la enfermedad de Parkinson. El autor aplica esos estudios al posible tratamiento de alteraciones epilépticas, en particular la epilepsia temporal, que suele acompañar a una tercera parte de los casos de manifestaciones afectivas (irritabilidad, agresividad, violencia, etc.). A partir de ese momento desarrolla una trama de intriga que absorbe al lector hasta su desenlace. La hipótesis fantástica (a lo que alude el título) es que un cerebro conectado a un ordenador por medio de electrodos se transforma en una unidad terminal del ordenador, con el consiguiente conflicto de interacción hombre y máquina.
R.G.R. (2009)
