
Novela de inspiración autobiográfica, protagonizada por dos excéntricas mujeres, aficionadas al champán, a ser posible de calidad, una de ellas la propia escritora y otra la Petronila que intitula el relato, chica de 22 años que parece tener sólo 15. Su leal amistad -que excluye todo rasgo de erotismo- se iniciará de forma inesperada en una firma de ejemplares y se irá convirtiendo para el lector en un entretenido juego dialéctico, donde abunda el humor negro y la ironía de alto nivel cultural. Destacan dos divertidas escenas: una excursión navideña para esquiar, y una entrevista a Vivienne Westwood, famosa diseñadora de modas en Londres. Los ligeros inconvenientes son superables para lectores con madurez: la tácita aprobación del alcoholismo como quitapesares y el horizonte exclusivamente materialista de los personajes