Pedro Páramo

[Pedro Páramo]
Año: 
1955
Género: 
Público: 
Tags: 
Valoración moral: 
Género: Literatura
Sin inconvenientes.
Algunos inconvenientes morales.
Presenta pasajes de cierta entidad contrarios a la fe o la moral.
Presenta pasajes escabrosos o un fondo ideológico general que puede confundir a personas con una escasa formación cristiana.
Abundan los pasajes escabrosos o un fondo ideológico contrario o extraño a los valores cristianos.
Por sus contenidos explícitos, la obra contraría la fe o la moral de la Iglesia Católica o el cristianismo en general.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

Juan Rulfo publica en 1955 esta novela extraña y un tanto apasionante ante la que el lector se siente desconcertado al principio, pero que a medida que avanza en su lectura aumenta progresivamente el interés. El relato se centra en el mundo campesino mexicano, lleno de soledad y pobreza. Juan Preciado relata cómo por encargo de su madre moribunda viaja a Comala para ajustar cuentas con su padre, Pedro Páramo, al que no ha conocido. Al llegar se encuentra con un pueblo deshabitado y lleno de fantasmas. Cuando cobra conciencia de que está en medio de un mundo de muertos Juan muere aterrorizado. Su voz se debilita para dar paso a los susurros de los muertos que refieren los hechos que sucedieron en Comala en tiempo de Pedro Páramo. Las voces de los fantasmas van entrelazando la historia siempre desgraciada de los que habitaron el pueblo. 

La vida del hombre en ese mundo se presenta como un total fracaso, evidenciado por la incomunicación que existe entre los personajes, particularmente presente entre padres e hijos y en lo que respecta al plano amoroso. La consecuencia es la pérdida de la ilusión, entendida ésta como la búsqueda que el hombre realiza de un mundo mejor. Rulfo, ahondando en estos problemas vitales, llega al límite al situarlos en el mundo de la muerte, una vez traspasadas las fronteras de la vida, en un último intento por encontrar una respuesta que salve al hombre. La religión -por otra parte mal entendida, por la abundancia de aspectos supersticiosos que la envuelven- es presentada no como puerta de salvación sino como desamparo. Por otra parte, la figura del sacerdote —encarnada en el personaje del P. Rentería— es tratada con desprecio: los lugareños lo ven como el dueño del destino eterno de los difuntos, y el clérigo abusa de esta situación. De hecho, casi es más fácil simpatizar con el cacique Pedro P. que con el P. Rentería. Hay, además, una presencia constante de situaciones de inmoralidad sexual: incesto, violación, adulterio, etc. La conclusión de la novela es negativa, aún cuando algunos comentaristas han intentado encontrar aspectos que abren una puerta a la esperanza. 

M.L. (Puerto Rico, 2016)