
Massimo Carlotto ,autor fetiche de la novela negra italiana, expone una narración con argumento muy propio de tramas mafiosas, enredos y fiascos matrimoniales, "vendettas",chantajes... A la par que sigue sintonizando en su prosa con autores como Vázquez Montalbán,Petros Márkaris,Andrea Camilleri...
Ahora nos presenta un matrimonio "perfecto": guapos, ricos, enamorados...Y con una diferencia de edad notable.Parece que la fortuna de Bruno no procede de un modo honrado, parece que Fecerica se casó por algún interés, más que por amor,ya que es heredera de una prestigiosa fortuna del valle donde viven. Y empiezan a tener ataques intimidatorios, de tal modo que Bruno se confía a Manlio Gavazzi - el vigilante jurado de la finca - con el que mantiene una relación de confianza casi amistosa. A partir de ahí, asistimos a una intervención de Manlio, hombre rudo, de principios primitivos, con una existencia desafortunada, que para resolver los conflictos siempre acude a las ideas "del valle" y que guiará a Bruno en su fuerte deseo de venganza.
Se suceden en la narración escenas llenas de violencia física y moral, de traiciones y flasedades, nos sumerje el autor en un mundo lleno de intereses económicos o de especulación, el matrimonio sólo es un campo de batalla y las relaciones paterno- filiales un guardar las apariencias ante la sociedad. Todos los personajes quedan manchados por la ruindad de corazón, y el autor nos priva de la belleza del perdón, de la mejora humana tras los errores o simplemente de ahorrarnos tanta miseria aunque esté revestida de "glamour".Que el género de la novela sea "negra" no implica que haya que desarrollar lo peor del ser humano.Es necesario presentar la verdad ,y la literatura es un buen medio. También necesitamos de la belleza y en los pecadores y el pecado puede hallarse.