
La actual Turquía es el resultado de una historia compleja, separada y a la vez muy unida con Occidente y también con el mundo árabe. Proveniente originalmente de las hordas mongolas, adaptó poco a poco la religión musulmana sin perder su propia idiosincrasia y, a partir de la conquista de Constantinopla y la caída del Imperio romano de Oriente, Mehmet II y sus sucesores se lanzaron a la conquista de Europa, pues se consideraron sucesores del Imperio romano de Oriente y tuvieron en mente apoderarse de Roma y del Papa.
Llegaron dos veces a las puertas de Viena y, por el este, se empeñaron en reconstruir el Imperio de Alejandro Magno. De ahí que el sultán, además, era césar y califa, sin olvidar sus orígenes como kan. El Imperio otomano resultante fue un imperio militar, con épocas de esplendor cultural queriendo asimilar el Renacimiento italiano y también de larga decadencia.
Al final, entrando el siglo XIX, la impregnación de las ideas liberales de Occidente, con el apoyo de la masonería, provocó una revolución que fracasó, pero que sería irreversible después de la derrota en la I Guerra Mundial.
Es un libro intenso por la cantidad de datos, pero llama la atención el desprecio y el recurso a la manida leyenda negra que muestra el autor por Carlos V y el comienzo de la evangelización de los nuevos territorios de América. Tampoco se comenta la repercusión que tuvo la batalla de Lepanto en el imperio o la visión de Felipe II.
Es curiosa esta actitud cuando el Imperio otomano se construyó con la conquista de territorios europeos y la muerte violenta o sometimiento a la esclavitud de sus habitantes obligados a convertirse al islam, sin olvidar la piratería ejercida durante años en el Mediterráneo. Se habla de cerca de tres millones de cristianos sometidos y obligados a convertirse al islam. Los prisioneros eran esclavizados como soldados (jenízaros), las mujeres para el relleno de harenes y, sobre todo, los jóvenes cristianos como pajes para educarlos como funcionarios y para ser sometidos a prácticas homosexuales y pederastas.
Tampoco se comenta la influencia de las cruzadas o la conquista de Jerusalén, pero el libro ofrece mucha información y ayuda a comprender la historia y mentalidad de la Turquía actual.