
[Adaptado del editor]
Los Salmos son como un compendio de la experiencia humana y de nuestra relación con Dios. En ellos desfilan ante nosotros los sentimientos que acompañan nuestra existencia: la alegría y la angustia, la sed de Dios y el temor a la muerte, la confianza en el Señor y el deseo de huir de Él, el deseo de hacer el bien y la tristeza por las propias faltas. Todo expresado en forma de oración sincera, con la capacidad de síntesis que sólo la gran poesía –y más si es inspirada por Dios– es capaz.
En este libro, Francisco Faus se inspira en los Salmos y en su dilatada experiencia de dirección espiritual para proponernos a cada uno de nosotros una serie de meditaciones que nos ayuden a hacer como el salmista: elevar a Dios cada ocasión de nuestra vida, a encuéntralo y ámalo. Porque cercano está el Señor a todos los que le invocan, a los que le invocan con corazón sincero (Sal 145,18).