
El título es una cita del Evangelio (Mateo 18, 6), símbolo de una pesada carga. La protagonista de esta novela, una joven brillante que prepara su doctorado sobre el soneto isabelino en el swinging London de la década de 1960, se queda embarazada del hombre con quien tiene relaciones sexuales por primera y única vez. Tras las primeras dudas, decide seguir adelante con el embarazo y dar a luz sin pareja, sin casarse, sin decirle nada al padre de la criatura.
Ni sus amigos liberales, que beben ginebra y van a ver «la última de Fellini», ni sus parientes conservadores, que se escandalizan, pueden comprender por qué toma esta decisión. Una compleja reflexión sobre lo que significa tanto la independencia como la necesidad de los demás.
Drabble (1939), que ha sido muchas veces condecorada, recibió el premio James Llewelyn por esta novela.