
El autor es experto en Oriente Medio. Es profesor de Historia Contemporánea en Francia. En este libro, mediante cien preguntas y respuestas y un índice explicativo al final del libro, procura analizar las variantes y dificultades que el lector no especialista tiene para conocer el conflicto de Oriente Medio.
El autor parte de mayo de 1948, cuando la ONU aprueba una Resolución que permite el nacimiento del Estado de Israel. En diciembre este organismo dictó otra resolución, por la que los refugiados palestinos expulsados de sus territorios tras la creación del Estado de Israel en mayo de ese año, tienen derecho a regresar a sus hogares Israel. En la práctica, se erigen los elementos necesarios para la creación del estado de Israel. Los países árabes no aceptan esa resolución y afirmaron su decisión de expulsar a los judíos de esa tierra. Tras varias guerras, sobre todo la de 1973, se divide la opinión de los estados árabes; varios reconocen jurídicamente al estado de Israel, si bien mantienen una fuerte sensibilidad sobre el futuro de la población árabe que vive en Palestina. Setenta años después el conflicto sigue presente con amenazas, atentados, intifadas, asentamientos judíos en Cisjordania o junto a la franja de Gaza. Israel devolvió parte de la península del Sinaí que había ganado en la guerra pero no los altos del Golán, por la amenaza que suponía tener en la frontera norte de Israel un estado, Líbano, sin estabilidad y con grandes asentamientos palestinos en los que está Hezbolá, una rama militar con mayoría chiita que cuenta con el apoyo de Irán. En Gaza están los herederos de la política de la Autoridad Palestina y un grupo terrorista, Hamás, que se nutre de los descontentos de Gaza dispuestos a empuñar las armas. A pesar del tiempo que lleva el conflicto y de las gestiones y convenciones para encontrar una solución estable, la situación no ha variado mucho.
El libro termina cronológicamente en el 2017, pero ayuda a entender la situación en Oriente Medio. Jerusalén para los judíos es su capital y lo consideran un punto irrenunciable, mientras los árabes apoyan la resolución de la ONU que estableció que fuera una ciudad internacional; otros apoyan recuperar toda la ciudad como territorio palestino.