
Relata con una gran belleza y realismo la crisis de San Francisco de Asís. Pasó por una fuerte oscuridad cuando sus frailes menores crecieron tanto que ya no era posible mantener en todos el mismo espíritu de pobreza y humildad del carisma fundacional. Fueron meses duros antes de que se celebrara el capítulo de su orden.
El libro es un clásico de la literatura espiritual que penetra en la simplicidad del Evangelio. En el fondo la pobreza es un desasimiento del propio yo, un vaciarse de sí mismo para dejar espacio a Dios. La sabiduría es la autenticidad evangélica de los que no tienen nada pero encuentran todo en Dios. El camino para alcanzar la paz es la adoración. Es una obra para la reflexión, para la meditación, para escuchar a Dios.
Se trata de un testimonio del espíritu franciscano que puede aplicarse a todos los cristianos y es muy pertinente para nuestra época. El estilo es sencillo, ágil, profundo, poético, intenso y breve. Ha sido traducido a varios idiomas. El autor (1921-2016) franciscano, es un escritor francés que se ordenó sacerdote en 1948. Estuvo preso en un campo de concentración.