
Se traduce ahora al castellano este libro de 1988. Texto ameno, en el que la autora cuenta sus experiencias culinarias. Hay que partir de que le gusta cocinar y sabe hacerlo. Por un lado, ofrece numerosas recetas y va narrando sus experiencias, con éxitos, fracasos y abundantes toques de humor, a lo que añade sus opiniones gastronómicas, y algunas pistas sobre su vida. A esto se une la defensa de la buena mesa como lugar de encuentro, de descanso, de apoyo para mejorar la convivencia familiar y para fortalecer la amistad y las relaciones sociales, sobre todo en ambientes donde predomina el activismo y la falta de tiempo para convivir con sosiego.. Como dice la autora "sin los consejos transmitidos de cocinera a cocinera, el ser humano se habría extinguido hace mucho tiempo."