
Es la cuarta obra que tiene como protagonista a Atlee Pine, agente del FBI.
Atlee ha vivido en la incertidumbre desde que su hermana gemela, Mercy, fuera secuestrada a la edad de seis años y nunca más se la volvió a ver. Ahora ha dado un paso decisivo: ha encontrado pruebas de que su hermana vive aún. Ha conseguido liberarse del encierro en la Georgia rural y desaparecer. Al descubrirse la fuga aparece el cadáver de su carcelero y es sospechosa de homicidio.
Como Atlee acaba de resolver un caso candente y comprometido, sus jefes del FBI le permiten que haga una pausa en el servicio y se lanza a buscar a su hermana. Aunque nunca ha estado tan cerca de la verdad, le asedian los problemas: ¿conservará Mercy algún recuerdo de su familia? ¿En qué tipo de persona se ha trasformado? ¿El cadáver era el comienzo de una serie de venganzas? ¿Es posible que Atlee y Mercy tengan recelos mutuos?
Además de Atlee, que busca su hermana, y de algunos agentes del FBI, que investigan el caso del cadáver relacionado con la huida de Mercy, hay gente interesada en atrapar a Mercy.
Este relato se presenta como el colofón de la serie “Atlee Pine”.
El lenguaje es limpio. No hay descripciones indecentes. Algunos personajes se mueven en ambientes moralmente degradados.