
La escritora estadounidense Betty Smith (Brooklyn, 1896-1972) nos ofrece una entrañable y encantadora novela, sobre el así llamado "sueño americano": muchas familias traspasaron el océano para buscar, en tierras americanas, un porvenir mejor, especialmente para sus hijos. E
n este caso, se nos narra, con bastante detalle, las sacrificadas andanzas de la familia Nolan, compuesta por el matrimonio (Katie y Johnny) y los dos hermanos (Neely de 10 años, y Francie de 11 años), en las primeras décadas del siglo XX. Todos los sábados, por la tarde, los dos hermanos, junto con más niños, van a llevar al trapero trapos, botellas, papel, etc, que han ido recogiendo durante la semana. La madre friega suelos, limpia casas, y su marido sirve y canta en una bar. Son muy pobres. Por tradición familiar, y partiendo de la base de que si quieren salir de la pobreza deben recibir educación y formación, todos los días por la noche leen a los niños pasajes de la Biblia y de Schakespeare.
El personaje central de la novela es Francie que tiene, desde pequeña, pasión por la belleza, la lectura, gran imaginacion, habilidad narrativa y voluntad firme; cuidará, además, con mucho cariño, de su hermano menor. A Francie le encanta leer en la escalera de emergencias de su casa, a la sombra de una árbol, todos los sábados que es cuando tiene más tiempo libre. Pero va creciendo con un padre, que es muy buen hombre, y adicto al alcohol. Esta adicción será sufrida por toda la familia y, al final, supondrá su muerte. El soporte de la familia será entonces la madre, que se desloma en la limpieza para traer algunos centavos a casa cada día. Toda la familia tiene ganas de luchar por su porvenir, de no rendirse, de buscar todo tipo de trabajos por sacrificados que sean y, siempre se les ve unidos y felices. Siempre recordarán, con el paso de los años, esta dura etapa de su vida. Francie tiene grandes deseos de ir a la escuela para saber más, y salir también un poco de la soledad; cuando aprende a leer, tendrá la compañia de los libros, que devorará; uno cada día.
En parte, es una novela de iniciación: se narran los primeros 16 años de la vida de Francie. ¿Podrán realizar el sueño americano? Parece dificil, pero la vida da muchas vueltas. Hay bastante personajes secundarios que completan la historia con más detalles.Está muy bien escrita y, aunque es voluminosa, se lee con facilidad. La escritura es delicada, y, a veces, irónica y con sentido del humor. La familia tiene fuertes convicciones morales. Por otra parte, la autora sabe transmitir muy bien emociones, y dibuja bastante bien el modo de ser de los personajes más importantes, especialmente los femeninos. Ambienta bien la vida diaria de aquella época de Brooklyn.
La novela contiene bastantes valores: afán de luchar para sacar la familia adelante, el amor al trabajo, a los libros, la honradez en todo momento, cariño familiar. Hay algunos detalles sensuales.