Narra un largo viaje en tren desde Centroeuropa hasta Trieste, donde la protagonista, Iris, una joven inglesa, debe transbordar para dirigirse a su país. Durante el trayecto traba conversación con una compatriota mayor que dice haber dejado su trabajo como institutriz y que se dirige de vuelta a Inglaterra y la esperan en su casa, pero Iris se queda dormida un tiempo y al despertar observa que su nueva amiga no está y que ni sus compañeros de vagón, ni sus compatriotas ingleses la echan en falta pues les parece que esa persona sólo ha existido en la imaginación de Iris, que parece frívola y que recientemente sufrió una insolación, además de estar desfallecida y viajar sola.
La trama se centra en la angustia de Iris y en el ambiente, pues le parece que su nueva amiga ha sido víctima de una conspiración, pero nadie le ayuda. La atmósfera asfixiante y enmarañada de viajeros variopintos, de países diversos e idiomas ininteligibles; las estrecheces y el calor, el hambre y las prisas van creando una atmósfera asfixiante que la velocidad del tren y la llegada inminente no hacen más que aumentar. La autora consigue transmitir al lector esa angustia, esa opresión psicológica, de una situación inquietante que es el marco de la intriga. White también refleja los caracteres y posturas del grupo de personas que intervienen y que no se deciden a ayudar a Iris, bien por egoísmo, por temor a las complicaciones o por prejuicios sociales, y que en realidad, solo piensan en llegar a sus destinos sin complicaciones que lo retrasen.
Está bien escrita, con estilo directo e ironía, con vocabulario coloquial y con un final bien resuelto; se lee con agrado y entretiene y ha resistido el paso del tiempo porque refleja actitudes humanas repetibles, aunque se manifiesten de modo distinto según las épocas y los lugares. Ethel Lina White (1876- 1944) fue una escritora británica de novelas de intriga durante los años 30 y 40 del siglo XX.