
Es la historia de la conversión de la autora. Relata muchos detalles personales que hacen la narración muy amena y de alto valor literario. Describe con maestría y buen humor todos los pasos de su gran aventura, ya que nace y se educa en un ateísmo militante en el que adquiere todos los prejuicios negativos hacia la religión en general y al cristianismo en particular. Expone todas las dificultades que encuentra en su camino y cómo las va superando. Este libro es una buena introducción a la Iglesia católica y ayuda a una catequesis formal. Su lectura puede ser también de gran provecho para católicos, no católicos y no cristianos.
Termina el libro contando su primera confesión y la alegría y emoción de la confesión oral y del perdón de Dios. Internet juega un papel muy importante en su conversión. Al empezar su búsqueda de Dios, abre un blog donde expone sus dudas y pide consejos. El Catecismo de la Iglesia Católica le sirve de continua referencia. Desde el principio encuentra una buena ayuda en Mero Cristianismo de C. S. Lewis y en las obras de San Agustín. Todos los pasos hacia la Iglesia los da junto a su marido, agnóstico, con quien tiene tres hijos a lo largo de la conversión de ambos. Uno de los asuntos mejor tratados es el de la anticoncepción.
Jennifer Fulwiler es una escritora, humorista y locutora de radio estadounidense conocida por su conversión del ateísmo al catolicismo. Creció en una familia profundamente atea y, desde niña, estaba convencida de que la religión era incompatible con la razón y la ciencia; de hecho, ella misma contó que en la escuela movía las Biblias de la biblioteca a la sección de “ficción”. Comenzó una búsqueda intelectual que se intensificó tras el nacimiento de su primer hijo, experiencia que la llevó a cuestionarse el materialismo ateo. Junto con su esposo, Joe, fue recibida en la Iglesia católica en la Vigilia Pascual de 2007. Es madre de seis hijos.