
Novela negra de espionaje protagonizada por el antiguo detective Bernie Gunther, que vive en la Riviera francesa, atendiendo la recepción de un gran hotel. Bernie habla con perfección muchos idiomas y goza de un claro don de gentes. Sin embargo, sus andanzas anteriores en la reciente Segunda Guerra mundial -estamos en 1956- le pasan factura: por ejemplo cuando el escritor W. Somerset Maugham, homosexual declarado que reside en las cercanías del hotel, recurre a Bernie para que le proteja de un chantaje. La trama se complicará pronto con elementos del espionaje internacional, en plena guerra fría.
Relata con dureza algunas escenas de tortura y de sadismo en los bajos fondos del espionaje: en un caso concreto, un interlocutor acusará a Dios como responsable directo de las atrocidades de la guerra. También es sorprendente la abundancia de personajes homosexuales de la novela y la naturalidad con la que esta conducta se aprueba como derecho social y opción alternativa. Hay una breve descripción erótica.