
El libro recoge las breves memorias del conocido periodista y escritor, maestro de la prosa inglesa que describen su vida de peregrinaje y su travesía espiritual hasta su conversión al catolicismo. Muggeridge (1903-1990) tiene una gran categoría intelectual y así lo muestra en esta obra que es profunda y sólida. Toda su existencia fue un buscador del sentido de la vida. Su conversión parte de algunos acontecimientos que vivió en su infancia, hasta la felicidad que encontró en el matrimonio y en sus cuatro hijos.
Escribe con sinceridad y valentía, pues había confesado ser agnóstico durante casi toda su vida. Empezó a volverse al cristianismo en 1969 y en 1976 con motivo de algunos de sus escritos. Es hasta el 27 de noviembre de 1982 cuando ingresa en la Iglesia católica, a los 80 años. Su conversión sorprendió a muchas personas.
En esta narración incluye fragmentos de grandes escritores cristianos y otros autores que influyeron en su pensamiento como san Agustín, William Blake, Pascal, Tolstoy, Kierkegaard, Dostoyevsky, Solchenitzyn, Newman, Kempis, san Francisco de Sales, Weil …… También algunas poesías cuidadosamente elegidas. Son elocuentes los títulos de cada capítulo y manifiestan su polifacética biografía: el niño, éxtasis, el muchacho, el adolescente, el estudiante, el maestro, el periodista, el soldado, corresponsal en el extranjero, peregrinación espiritual y la perspectiva de la muerte.
Su conversión no se produjo en un momento determinado, de manera fulminante, sino más bien se fraguó en una serie de acontecimientos entre los que destacan su amistad con el clérigo italiano el padre Bidone y Teresa de Calcuta. Afirma que nada, ningún libro, ningún discurso, ninguna ceremonia, lo acercó tanto a Cristo ni lo hizo tan consciente de lo que la Encarnación significa para nosotros, y lo que de nosotros demanda como la propia Madre Teresa que era una conversión viviente. El subtítulo es muy adecuado a lo que vivió, Un viaje espiritual.
Fue profesor en la India y después en Egipto. En el Cairo nace su primer hijo y lo hace inmensamente feliz. En temas de política primero fue partidista de izquierda y después de vivir una temporada en Rusia se desengaña y se vuelve anticomunista. Como soldado se enfrenta a situaciones muy difíciles que lo deprimen y lo llevan a pensar en desaparecer pero al pensar en su esposa e hijos vuelve al optimismo vital.
La primera insinuación mística hacia la conversión la recibió en la iglesia de la Natividad en Belén. Una de las razones de que haya dudado tanto antes de hacerse católico fue su desacuerdo con algunos de los elementos humanos que veía en la Iglesia. Por eso intelectualmente no puede explicar su transformación interior, que se parece mucho al enamoramiento, es algo íntimo, algo que sucede en el corazón. La firme postura de la Iglesia católica en relación con la contracepción y el aborto fue lo que finalmente le ayudó a entrar en ella. Él luchó enérgicamente en defender estos temas morales.
Recomiendo ampliamente su lectura. No es sencilla, requiere cultura previa y reflexión. Me parece una conversión fascinante que vale la pena que las personas con una profesión intelectual conozcan.