
Nétochka Nezvánova es el nombre de la protagonista, una chica que narra su vida desde la infancia hasta sus 17 años. Una vida difícil, con problemas familiares serios, desde los años de su infancia. Su madre se casó, después de la muerte de su marido, con un músico fracasado y bebedor. La niña amaba su padrastro más que a su madre, enfermiza y un poco severa. Con su padrastro tenía grande afinidad. Sin embargo, su infancia fue muy triste: la pobreza de la casa, la enfermedad de su madre y el carácter difícil de su padre.
En la segunda parte, Nétochka cambian sus circunstancias. La niña es encontrada desmayada en tierra, por un príncipe que la recoge en su casa. Empieza una segunda vida de Nétochka en una casa grande dónde la tratan con cariño. Pero la niña sigue con su temperamento híper-sensible, inestable, con altos y bajos. Poco tiempo después pasa a vivir en casa de la hija del príncipe donde encuentra el cariño de Aleksandrea Mikháilovna, aunque su temperamento sea también enfermizo. Sin embargo, la chica sigue pasando momentos de sufrimiento, llora con facilidad, periodos de una tristeza profunda. Alguna fuerte conversación la deja profundamente deprimida.
La novela es un poco depresiva y triste.