
Es el caso 3 de la colección Lord Peter Wimsey. Muere Ágatha Dawson que padecía cáncer; en la autopsia que hace el doctor Carr no encuentra indicios de algo extraño por lo que se decide que la muerte fue natural. Lord Peter Wimsey sospecha que no debería haberse cerrado el expediente y aunque no tiene pistas empieza su propia investigación con la ayuda del detective Parker de Scotland Yard. Al poco tiempo aparece también muerta Bertha, una de las sirvientas de Agatha. Es un aliciente para continuar con más rapidez la indagación.
El estilo es ágil, ameno, sencillo, atrapa desde el inicio hasta el final que es espléndido. Tiene calidad narrativa. La trama es interesante y los protagonistas están bien trazados. El personaje principal es magnífico por su inteligencia, capacidad de observación, de deducción y perseverancia para encontrar la verdad. Utiliza métodos psicológicos, busca el móvil y los medios y pone las trampas necesarias para que el criminal se delate a sí mismo.
La autora (1893-1957) nació en Oxford, fue una de las primeras mujeres en obtener un título universitario, concretamente la licenciatura en Francés Medieval. Fue amiga de C.S. Lewis y junto con Chesterton formaba el “club Detection”. Es muy conocida por sus novelas policiales y de suspenso.