
El libro es un breve, pero completo y claro, recorrido por la vida y obra de Karl Marx. Marx y el marxismo siguen manteniendo actualidad y perviven como base para ideas y movimientos que continúan viendo la sociedad como una lucha continua entre oprimidos y opresores y reduciendo todo a la desigualdad estructural.
Marx no acertó en la mayoría de sus predicciones, ni tampoco sus seguidores, que han transformado y adaptado su pensamiento a cualquier circunstancia. Rodríguez Iturbe deja claro que Marx no fue ni político ni economista: fue un filósofo que destruyó la filosofía y un «humanista» empeñado en empequeñecer al hombre, convertirlo en masa, eliminando a Dios y, por ende, la religión y cualquier atisbo espiritual.
Fue un profeta utópico que terminó con el socialismo utópico para empujar a las masas proletarias hacia un prometido paraíso terrenal. Sin embargo, acertó en unas ideas clave que se repiten una y otra vez.
Así, en pleno siglo XXI, hay defensores de esa política binaria de una clase opresora enfrentada a una clase oprimida —la conocida lucha de clases—, que se ha trasladado a muchos aspectos de nuestra sociedad: unas razas contra otras, mujeres contra hombres, pobres contra ricos, etc. Es un sistema que se repite una y otra vez, manejando el lenguaje y apropiándose de la cultura como una prolongación del poder.