María de Nazaret. Hablan sus contemporáneos

[María de Nazaret. Hablan sus contemporáneos]
Año: 
1984
Género: 
Público: 
Editorial: 
Rivadeneyra
Ciudad: 
Madrid
Año de publicación: 
1984
Páginas: 
531
Valoración moral: 
Género: Pensamiento
Sin inconvenientes.
Requiere conocimientos generales en la materia.
Lectores con formación específica en el tema.
Presenta errores doctrinales de cierta entidad.
El planteamiento general o sus tesis centrales son ambiguos o se oponen a las enseñanzas de la Iglesia.
La obra es incompatible con la doctrina católica.
Calidad literaria: 
Recomendable: 
Transmite valores: 
Contenido sexual: 
Contenido violento: 
Lenguaje vulgar u obsceno: 
Ideas contrarias a la doctrina de la Iglesia: 
La calificación de las distintas categorías proviene de la opinión de los colaboradores de Delibris

El conocido autor de Cómo llora Sevilla, poético reportero de las procesiones de Semana Santa de esta ciudad, entrevista imaginariamente en este volumen a los personajes que trataron a la Madre del Señor, glosando con sensibilidad y corazón los detalles que constan en la Sagrada Escritura. Puede decirse que acierta en su empeño, ante una tarea no fácil, que exige respeto a las enseñanzas de la Iglesia y contener la imaginación para no saltarse el marco de lo verosímil. Los “contemporáneos” traídos a colación abarcan desde Ana la profetisa y el anciano Simeón, o un sirviente de las bodas de Caná y Nicodemo, hasta el mismo san José, el Arcángel Gabriel, los dos Juanes (Bautista y Evangelista), San Marcos, la Magdalena y por último también Jesús Nuestro Señor. El texto tiene en bastantes ocasiones enjundia de lectura espiritual: otras veces compromete la agilidad del discurso con exceso de barroquismo.

No hay que olvidar que el autor escribe durante la resaca del posconcilio y la teología de la liberación. Esto ayudará a no malentender dos o tres afirmaciones sobre el devenir de la Iglesia, por ejemplo, cuando se dice: los hombres en ocasiones llegarían a desfigurar su misma esencia, o en la p. siguiente: la Iglesia histórica iba a sucumbir a veces ante las tentaciones de poder…. Aparecería como pura institución férrea de cánones, leyes, normas y decretos. Cabe también observar que el texto se aparta algo del relato literal de lo que ocurrió el domingo de resurrección, por una justificable licencia poética que no dará lugar a malentendidos.

Autor: Fernando Jadraque Sánchez, España, 2020