
Señala el autor en el prólogo que le ha costado mucho escribir sobre su madre. El resultado es este texto, muy interesante y original en los aspectos teatrales, en el que trata sobre el drama de una familia separada por la guerra en el Líbano.
La madre y sus tres hijos se encuentran en París, y el padre en Beirut, intentando mantener el negocio y enviarles dinero. Se percibe tensión en el hogar parisino ante la falta de noticias y la esperanza —que no se cumple— de regresar a casa.
Para dar mayor intensidad al drama, se incluyen recetas de comida libanesa, comentarios sobre costumbres en contraste con las de Occidente y un sorprendente y muy eficaz recurso a través de las conversaciones de la madre y sus hijos con la presentadora del telediario. Mucho dolor, mucho rencor y exasperación, sobre todo en la madre, un poco desbordada y desquiciada por la situación.
La calidad literaria es alta. La madre, unas veces reza y, en otras ocasiones, se revela un poco contra Dios y la Iglesia. La edición es muy cuidada, con ilustraciones y buena traducción del francés a cargo de Coto Adánez.