
El escritor y periodista Robert Kolker (Columbia, Maryland) afirma que esta obra dramática tiene su origen cuando su gran amigo Jon Gluck le presentó a Margaret Galvin y a Lindsay Galvin a comienzos del año 2016. Las hermanas estaban buscando la manera de dar a conocer al mundo el relato de su familia, y sabían que para hacerle justicia a su historia, todos los miembros vivos de la familia Galvin tendrían que acceder a participar.
La narración es un trabajo de no ficción que recoge cientos de horas de entrevistas con todos y cada uno de los miembros vivos de la familia Galvin, además de con decenas de amigos, vecinos, parientes, terapeutas, etc.
Es un ensayo profundo sobre la esquizofrenia y un retrato interesante de toda una época de Estados Unidos. Cuando Don y Mimi Galvin contrajeron matrimonio, poco antes del final de la Segunda Guerra Mundial, ambos tenían un objetivo claro: formar una familia lo más amplia posible sobre los principios de una férrea disciplina del ejército y de la fe católica. Consiguieron que fuera extensa, doce hijos entre 1945 y 1965, y lograron asomarse a esa felicidad peculiar de las familias muy numerosas, durante algunos de esos años. Don ascendía en la carrera militar y política hasta convertirse en un asesor de alto rango. También cultivaba con los hijos mayores su afición por la cetrería; Mimi, por su lado, animaba las dotes artísticas de los diez chicos y de las dos chicas, y les ayudaba a conectar con la naturaleza de la que estaban rodeados en Colorado Springs. Viven en Woodman Valley, en la zona central de Colorado. Cuando Donald tenía 27 años y Mary siete había, entre los dos, otros diez hermanos. Después de unos años felices, comenzaron a surgir problemas cuando los primeros llegaron a la adolescencia. Donald y Jim tuvieron sus primeras crisis en la universidad. Es entonces cuando la familia comienza a descontrolarse, para no regresar a la normalidad, y se convierte en un conjunto de delirios, episodios psicóticos e ingresos hospitalarios.
El escritor va alternando la historia de la familia con los estudios y tratamientos de la esquizofrenia. Tratamientos que padecieron los hermanos que estaban enfermos. Seis de los chicos enfermaron en una época en la que se sabía muy poco sobre la esquizofrenia. La cuestión controvertida era si se trataba de una enfermedad hereditaria o adquirida. Por otra parte, mientras iba creciendo la familia, el matrimonio Galvin asistió a la llegada y al desvanecimiento de diversos movimientos culturales, y, finalmente, entre todos ellos hicieron su propia contribución a la cultura, al convertirse en un monumental caso clínico de la enfermedad más desconcertante del momento. A partir de la década de 1980, la familia Calvin se convirtió en objeto de estudio para los investigadores, que iban a la caza de una clave para entender esta enfermedad. Hasta hace bien poco, los Galvin desconocían que podían estar ayudando a otras personas.
El autor va dedicando distintos capítulos a cada uno de los integrantes familiares. Son sinceros y cuentan sus sufrimientos, traumas, algunos abusos sexuales, duros efectos secundarios de las muchas medicinas que toman, etc. Las dos hermanas pequeñas sufrieron abusos por parte de los dos hermanos mayores. También lo sufren por parte de un clérigo. En al menos dos ocasiones, hay descripciones molestas. Las partes dedicadas a la esquizofrenia están, más bien, dirigidas a un público especialista en la materia. En definitiva, es una obra muy documentada en todos los sentidos, pero no está dirigida al gran público. No faltan referencias a una sociedad sin criterios morales claros: divorcios, un aborto, una esterilización, drogas, infidelidades matrimoniales, etc.
Como valor positivo, se podría destacar el hecho de que entre la madre y la hija pequeña cuidaron, durante bastante tiempo, a los difíciles hermanos enfermos. Está bien escrita, pero quizás se requiera bastante motivación para leer la densa y voluminosa obra de Robert Kolker.