
Los celosos es la segunda parte de una trilogía sobre una familia tradicional, los Garren, que reúne a los cinco hijos en la casa familiar ante el anuncio de la eminente muerte de su padre. Seis personajes con las situaciones más variopintas reunidos en un lugar, donde se produce una invasión de “extranjeros”, podría ser una fábula de la invasión soviética de su Hungría natal.
La escritura magistral de Marai no consigue levantar el ánimo del lector, párrafos muy largos, dando saltos en el tiempo, cayendo en el surrealismo y pasando al realismo, configura una novela que carece de interés y es, por momentos, aburrida y excesivamente larga y poco atractiva. La carátula publicitaria lo compara con Los Buddenbrook, de Thomas Mann, pero nada más lejos de la realidad.