
Helene Carrére d’Encause, historiadora francesa, procedente de la aristocracia georgiana, cuya familia tuvo que abandonar Georgia a consecuencia de la revolución rusa, recorre la trayectoria de Lenin, paso a paso, hasta que alcanzó el poder. Un proceso lleno de altibajos e incoherencias que muestra a un hombre obsesionado por alcanzar el poder que revuelve, retuerce e interpreta la ideología marxista a su conveniencia. Una visión real, documentada y detallada, del proceso revolucionario, incluyendo sus años de exilio y los tremendos fracasos que Lenin sufrió en 1905 y en febrero de 1917.
El libro desmitifica muchos mitos, explicando las adaptación de las decisiones de Lenin y su camarilla bolchevique según el momento y sus intereses, pues como Trotski escuchó de Lenin “solo cuenta el resultado final”. El “terror rojo” y la fundación de la Cheka destroza el mito del “buen Lenin”, un autócrata manipulador que jugaba con la depuración y exclusión de quien no pensase como él. La revolución rusa no fue un proceso sencillo ni tan evidente ni entusiasta como se ha querido mostrar. El precio fue alto, muchos murieron por no adaptarse a las ideas ni a la voluntad de Lenin que hizo pensar a muchos incautos que Lenin, como todos los utopistas, buscaba la felicidad de la humanidad, pero como todos los inventores de utopías hundió al ser humano en aras de una idea abstracta.
El libro es detallado y consigue reinterpretar y situar en contexto a Lenin una vez pasado el comunismo soviético; una mirada nueva para comprender el peso del personaje en el desarrollo del poder de la Unión Soviética y entender la idiosincrasia de la Rusia actual.