
Un estudio académico, dividido en trece capítulos centrados en aspectos concretos, algunos poco conocidos, de la historia de ETA; los autores investigan los orígenes, rastrean los hechos que marcaron el rumbo de la banda terrorista y la propaganda desarrollada durante esos años. Analizan las divisiones y fusiones de la banda terrorista, así como el ambiente que reinaba en España en cada momento.
La banda fue cambiando desde su orígenes hasta que decidió empezar a matar tras un primer asesinato casual, no planeado. Es confusa la fecha de su fundación, pues aunque se asume el 31 de julio, día de San Ignacio de Loyola, los dirigentes siempre se han empeñado en desligar el nacimiento del grupo terrorista con una fecha de significado religioso.
La banda fue dando, nunca mejor dicho, bandazos, pasando por un movimiento nacionalista, de liberación, marxista – leninista y asesino, pero siempre enmarcado en la “acción-reacción-acción”, con un fin propagandístico buscando el apoyo de una masa social. Lo que inicialmente era visto como una anomalía inmoral, ha terminado siendo aceptado y vitoreado por una parte de la sociedad. Crímenes inexplicables que se justifican; terroristas muertos que se convierten en héroes y, sobre todo, logran una reacción popular a su favor. El apoyo internacional llegó con el asesinato de Carrero Blanco y sus dos guardaespaldas y, más tarde, explota con el juicio de Burgos llegando a crear divisiones internas en el gobierno de Franco. El libro analiza la relación con los movimientos anticolonialistas, así como con las relaciones con EEUU para terminar con la manipulación política en el duro proceso de reconocimiento de las víctimas del terrorismo. No pretende relatar una cronología histórica, analiza puntos cruciales, algunos mantenidos en la oscuridad, y aunque quedan otros sin tratar, es un trabajo objetivo y serio de una realidad que conviene conocer y no olvidar.