
Tras la llegada a Sevilla de Juan Sebastián de Elcano en 1522, tras completar la primera vuelta al mundo, surgió la necesidad de regresar a las Islas Molucas y establecer una base fija. Esta base permitiría el comercio regular del clavo y otras especias exclusivas de aquellos exóticos parajes del confín del mundo, que también eran reclamados por el Reino de Portugal.
Este libro relata aquella segunda expedición, impulsada por Carlos V y comandada por García Jofre de Loaysa, en la que participó Juan Sebastián de Elcano como piloto de la nao capitana. La travesía exigía nuevamente atravesar el Estrecho de Magallanes y cruzar el inmenso Océano Pacífico.
El autor, con una fidelidad exquisita a las fuentes documentales, transforma el relato en una apasionante aventura que cautiva al lector desde la primera página. En la descripción de los personajes, destacan la lealtad y firmeza de unos hombres que lucharon en defensa de los derechos del emperador Carlos a miles de leguas de su patria, así como la médula cristiana que impregna todos sus gestos y decisiones.
Además de Loaysa y Elcano, otros personajes que participaron en esta impresionante gesta, como Andrés de Urdaneta o Hernando de la Torre, reclaman por derecho propio un lugar de honor en la historia de España.