
La novela se sitúa en Sicilia, en los años veinte. Casimiro Badalamenti, el protagonista, un joven muy despiadado, solo preocupado por el dinero y la fama, y a esto somete todo: a la madre de sus hijos, a sus propios hijos separados nada más nacer, etc. Por cuestiones de la mafia abandona su casa de Giardinello y los viñedos que la rodean y se establece en otro lugar, donde busca satisfacer sus deseos sexuales, consigue hacer fortuna gracias a sus negocios y a sus oscuras influencias que quiere transmitir a sus hijos.
Concetta, su mujer, lo acompaña en su recorrido siendo testigo y víctima de su brutalidad. Los hijos, aislados, analfabetos, sin amigos, se dejan llevar por sus sentimientos e instintos de adolescentes.
Es una novela de un realismo turbador en el que la brutalidad está muy presente y la voluntad de Casimiro no parece reflexionar, no admite réplica. Por contraste aparecen personas con ideales que orientan bien y quieren a sus hijos. Esto, junto a las descripciones de los paisajes, son la parte más bella del relato. Aunque solo hay una descripción sexual detallada, la narración rezuma sensualidad. A veces se presenta la religiosidad como algo hipócrita.
Livia De Stefani (1913-1991) fue una literata italiana, originaria de Sicilia. Fue una escritora de éxito y escribió sobre su Sicilia natal y denunció las prácticas extorsionadoras de la mafia. La viña de las uvas negras fue su primera novela.