
"No es bueno que el hombre esté solo". Esta frase del Génesis también se puede interpretar en un contexto social: el hombre necesita vivir en sociedad con los demás.
Dios no creó a los hombres abandonándolos a su suerte, sino que intervino en la historia, hasta que se encarnó, se hizo hombre. Como resultado, la historia y la sociedad están informadas, moldeadas por lo sobrenatural, y para estudiar estas ciencias, solo se obtiene una visión integral si hay una visión cristiana que las ilumine.
En la primera parte (exposición de las enseñanzas católicas), expone algunas realidades sobrenaturales que afectan al hombre: creación, predestinación, vocación personal, comunión de los santos, vida sobrenatural, destino eterno. En una segunda parte, se trata del impacto en la historia de estas realidades: el mal, el mundo, la historia universal, la Encarnación, el cristianismo y la Iglesia, la Resurrección.