
En Florencia se encuentra el palacio de Santostefano. La familia tuvo un solo hijo varón, Ludovico, que es el heredero y sucesor. Sucede lo que menos esperaban: muere el padre de Ludovico, que solo tiene 15 años. El accidente por el que fallece hace que el hijo se convierta en el nuevo señor. Los golpes de la vida lo llevan a la madurez y a salir de la infancia.
Ludovico experimenta una fuerte inseguridad, dolor ante lo que supone puede ser una traición, y la lucha entre lo que quiere hacer y lo que sabe que debe realizar. Tendrá que hacerse cargo de los negocios y asuntos familiares, de los que, en realidad, sabe muy poco. Descubre una conspiración y tiene que decidir entre dejar que las cosas sigan su curso, sin intervenir en ellas, o tomar las riendas de su casa a pesar de las dificultades.
La novela está narrada en primera persona, contiene intriga, es entretenida. Es una historia sencilla. La ambientación histórica es magistral. El valor fundamental es la amistad.
Las ilustraciones han sido hechas por Esmeralda Sánchez Blanco. El libro ha ganado el galardón de la Lista de Honor CCEI.