
Es la autobiografía que, con la ayuda de su amigo Olaizola, escribe el conocido psiquiatra español cuando sabe que tiene una enfermedad terminal. Narra con sinceridad, viveza y sentido del humor su vida con la convicción de que la muerte es una puerta que se abre a la esperanza. Habla también del tiempo que he tocó vivir, de su fe que ha ido en aumento desde que supo la noticia, de la serenidad con que se encuentra, y de lo que se ha arrepentido de haber hecho.
El libro que ha tenido una gran difusión, también ha cambiado el rumbo de muchas vidas. El estilo es sencillo, ameno y atrapa al lector del inicio al final. Queda patente la riqueza de su personalidad como médico, pintor, encuadernador, escritor, deportista, y especialmente como persona, esposo y padre de familia. La buena pluma del escritor Olaizola logra un relato con la fuerza y autenticidad de una novela vivida. Recomiendo ampliamente su lectura.