
Divertido y profundo, reflexivo y cotidiano, tratado sobre el uso del lenguaje en la España de nuestros días. El lenguaje es la forma de hablar de la gente, pero no está exento de contaminaciones del exterior que muchas veces son enriquecedoras, pero en otras ocasiones lo empobrecen y rebajan.
Es evidente una regla, los países que dominan en el mundo imponen su lenguaje. Pero el lenguaje también es propaganda y manipulación, lo fue en la Alemania nazi, como denunció clásicamente Viktor Klemperer, pero también lo es para cualquier ideología autoritaria que quiera imponer su forma de ver la vida.
Además del lenguaje Laínz analiza cómo se habla, el tono, las palabras, los tacos, la cortesía, la “inclusión”, la onomástica, los latiguillos, el nacionalismo… son tantos los aspectos que expuestos con gracia y humor ayudan a revisar, pensar y conocer como hablamos.
Leer en este caso es escucharse y examinarse uno mismo, un acto que puede ser necesario y recomendable.